Reinventarse o morir, casos de éxito de emprendedoras felices
22661
post-template-default,single,single-post,postid-22661,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-12.0,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.3,vc_responsive
Reinventarse o morir, casos de éxito de emprendedoras felices

Reinventarse o morir, casos de éxito de emprendedoras felices

Estoy absolutamente convencida, de que elegimos nuestros futuro en un momento en que no tenemos para nada centrada nuestra cabeza, ¿qué esperas con 16 años? Ese momento en que tienes que empezar a decidir que camino vas a elegir de cara a tu futuro profesional. Una decisión demasiado importante, ¿o no? ¡Te vas a pasar trabajando toda la vida! Salvo que te toque el euromillón… ( y a mi siempre se me olvida jugarlo…)

Hay gente a la que no le gusta estudiar o no se le da bien, hay gente que no tiene opciones a ellos y hay gente como yo que elige una carrera por equivocación. Con 16 años, quería ser veterinaria o bióloga, descarté biología porque mi profesora de instituto de esa materia me dijo que no había trabajo en España de ello, y descarté también veterinaria a pesar de apasionarme los animales por…huir de la asignatura de física y química, así que…acabé en el bachillerato de ciencias sociales, si ese en el que se estudia economía y esas cosas.

Hice mi selectividad y opté por estudiar Ciencias Empresariales y Financieras, básicamente por ser algo polivalente con salidas, aunque no me llamara la atención. Me convalidaban asignaturas…y acabé entrando también en la Licenciatura de Administración y Dirección de Empresas y en la de Ciencias Actuariales y Financieras.

Tenía que hacer mis prácticas universitarias y…acabé en una correduría, primero haciendo de todo, luego responsabilizándome del siniestros…un trabajo que no me gustaba nada…poco creativo y que tentaba mi paciencia día si día también, trataba con clientes enfadados todos los días sin excepción…

Un poco por suerte, un poco por casualidad, ¡bendita crisis! La empresa pasó por problemas económicos y me despidieron, antes de que yo cometiera el segundo error… cambiarme a un mismo tipo de trabajo sólo por más dinero, ya que llevaba tiempo haciendo entrevistas para irme.

Tenía miedo de emprender, pero ya 2 ideas rondaban mi cabeza, era el momento, ahora o nunca, reinventarme o morir…morirme del asco el resto de mi vida con un trabajo que me amargaba, me aburría y minaba mi creatividad. Una de mis 2 ideas resonó con más fuerza que nunca en mi cabeza tras el despido, decidí hacer un máster y aquí estoy…felizmente reinventada en diseñadora web y consultora de marketing digital.

Pero mi historia no es un hecho aislado, muchas emprendedoras como tú han acabado en trabajos que no les apasionaban lo más mínimo y han tenido que dar un cambio radical en sus vidas para conseguir trabajar felices… ¿quieres conocerlas? ¡Seguro que te sirven de inspiración para saber que tu también puedes cambiar tu aburrido trabajo de una vez por todas!

 

 

Leticia Expósito de www.mueblesconguantes.com

Hola, mi nombre es Leticia Expósito y soy la directora/creadora de Muebles con Guantes.
 
He dado doscientos mil tumbos en mi vida pero creo que ya he conseguido estabilizarme. Empecé a trabajar poniendo copas en discotecas mientras estudiaba. Dejé bachillerato y me dediqué a estudiar hostelería. Lloret de Mar, Ciudad Real (soy de un pueblo),  Puertollano y Londres me han visto dando el callo en cocinas y salas. Una experiencia un tanto desagradable con uno de mis jefes, me llevó a dejar la hostelería.

En plena crisis volví a estudiar y opté por estética. Tras dos años de curso y sin trabajo en mi provincia me mudé a Madrid dejando todo atrás. Por amor volví al pueblo que me vio nacer y en el que, mientras estudiaba estética, en mi época de parada realicé un curso de restauración. Volver, podía permitirme de nuevo dedicarme a mi hobby.
Empecé a trabajar en una clínica de medicina estética a media jornada con la condición de que cuando me casara, (mes y medio despues) se convertiría en jornada completa. Jamás llegó. Nadie puede vivir con 400€ al mes, yo que soy un culo en vilo, menos. Era el momento, ahora o nunca, ¿por qué no? Aquí estoy, con un proyecto de 5 mesecitos sacando la cabeza.

 

 

foto de roi

Roinmar Durán de https://www.roinmarduran.com/

Hola, Soy Roinmar Durán, Life Coach Mentora y Consultora de Marketing, mujer guerrera, soñadora e inconformista. Mi misión ¡la tengo clara! ayudarte, mujer emprendedora, a construir una mentalidad guerrera y derribar las barreras que te impiden vender tus servicios e info-productos online, apostando por el desarrollo de la marca personal, no cualquiera, sino la propia, con tu esencia, que te identifique al 100%  y mostrándote el camino a seguir, paso a paso, para emprender con seguridad.
Siempre he tenido claro que lo mio era trabajar para mi y bajo mis propios limites ¿en qué? no lo supe hasta que conocí el Marketing Digital y decidí estudiarlo a fondo, ahí tuve claro que lucharía para trabajar desde dónde yo quisiera y cuándo “quisiera”, con absoluta libertad (mi meta).

He trabajado desde los 16 años en hostelería, principalmente, trabajo que en un principio me gustaba mucho, tanto que mi primer emprendimiento fue montar mi propio restaurante, un gran error, por que me esclavice.

Con el tiempo, ese disfrute ha ido menguando, que digo menguando, ya no lo soportaba más…tener que aguantar jefes que no te valoran, compañeros que están ahí como lo estaba yo, por un salario fijo mensual pero nada de pasión y clientes que tampoco es que hiciesen el día a día más fácil.

¿Cómo me sentía en los últimos días de trabajo en hostelería? ¡fatal! irascible y nada motivada. Siempre he pensado que la actitud cuenta y era cuestión de auto-motivarme, pero que va, sentía la llamada, la necesidad máxima de salir de ahí, dedicarme a mi proyecto y apostar de una vez por todas a él.

El comienzo no está siendo nada fácil, me dedico a dar formación y mentoring personalizado para emprendedoras que desean marcar los pasos exactos a dar, para emprender con seguridad, siempre partiendo de la base del desarrollo de la marca personal, no de cualquier manera, si no de forma que les identifique y les permita construir un proyecto en sintonía…se lo difícil que es persistir y mantenerse firme a la hora de emprender y creo firmemente que este paso es necesario, para no decaer en el camino y no desviarse.

Fué hace muy poco que decidí dar el paso definitivo, como digo no está siendo fácil, empezar de cero implica trabajar más duro si cabe para conseguir visibilidad y ganar la confianza de mi público, todo un reto a corto plazo, pero ¡se puede!.

No descarto volver a trabajar por cuenta ajena, pero no como antes, cuando el trabajo ajeno era la base y esto un extra…no, en todo caso, ahora, el trabajo por cuenta ajena sería como un extra mientras mi negocio crece.

Ahora me siento más segura y confiada con mi proyecto, viendo resultados poco a poco, pero ahí están, lo cual es maravilloso, con más tiempo para él y para los míos, siendo dueña de mis decisiones.

 

 

foto de raquel

Raquel Aldana de https://www.apuestaporti.com/


Mi nombre es Raquel Aldana y soy fundadora del sitio web ¡Apuesta por ti!  Soy aprendiz de emprendimiento online y marca personal. En mi blog comparto todo lo que aprendo sobre estos temas.  Mi deseo es ayudar a las personas a que aprendan a gestionar su marca personal online para que puedan destacar de su competencia, además, en mi blog puedes encontrar inspiración y herramientas para que puedas crear y establecer un negocio online.

¿Cómo me sentía en mi anterior trabajo? La verdad me sentía frustrada y desmotivada. Sentía que el trabajo que hacía no era valorado, el ambiente laboral era bastante tóxico y en dos ocasiones busqué trabajo estando allí. Sin embargo, se me dificultó mucho debido a que cuando tenía entrevistas no podía ir porque estaba trabajando. Además, las empresas ya no quieren contratar a personas mayores de 40 para un puesto secretarial. Eso me dificultaba conseguir trabajo porque aunque tenía la experiencia, no podía competir con la edad que las empresas requerían.
No puedo negar que aprendí bastante estando en ese lugar pero realmente no era lo que quería para el resto de mi vida. Me sentía incompleta, sentía que ese no era mi lugar, no me sentía retada, me sentía atrapada, en pocas palabras puedo decir que me sentía en una cárcel.

¿Cómo llegué a ese trabajo? Desde que me gradué del colegio trabajé como secretaria para distintas empresas. Cuando mi primera hija iba empezar a estudiar su primera año, decidí que iba a trabajar por mi cuenta (emprender) para poder estar más tiempo con ella. Así empecé un negocio de venta de zapatos, el cual creció rápidamente y me llegué posicionar en el primer lugar de ventas para esa empresa en mi ciudad.

Lastimosamente en mi país, Guatemala, la seguridad no es un tema del que pueda estar orgullosa. Fue entonces que un día cercano a la Navidad llegué a repartir zapatos a un lugar y cuando salgo de allí me habían robado la mercadería que tenía en el carro. Lo cual me hizo caer en deuda con la empresa que me proveía el producto y también me hizo reflexionar del peligro al que me enfrentaba.

Estos factores hicieron que buscara nuevamente un trabajo “que me diera seguridad física y económica”. Sin darme cuenta que yo misma me estaba encarcelando. Así llegué a ese lugar, llena de sueños y según yo, emocionada de empezar nuevamente una vida laboral.

¿Por qué decidí cambiar radicalmente? Estando en este trabajo, decidí que quería cumplir uno de los sueños que tenía pendiente y que cuando era joven no pude cumplir. Estudiar en la Universidad. Empecé a estudiar a la edad de 37 años y ese fue el detonante de mi cambio de mentalidad. Me empecé a dar cuenta que fuera de mi mundo habían grandes oportunidades de las que no era consciente. Pero no fue hasta el último curso que recibí que decidí reinventarme. El catedrático que nos impartió la clase, no se limitó a dar un curso, se encargó de sembrar en cada uno de sus alumnos, el deseo de emprender y nos retó a perseguir nuestros sueños. Así volvió a nacer en mí el deseo de emprender, ese deseo que durante 8 años mantuve enterrado a propósito.

¿Cómo me siento ahora? Cuando nuevamente tuve el deseo de emprender, no sabía que lo podía hacer online; pero cuando descubrí que se podía hacer, supe que ese era mi camino. Ahora tengo un año de haber empezado este proyecto y me siento realizada, motivada, entusiasmada, retada, llena de energía porque estoy haciendo algo que me gusta. Cada día me levanto encantada de sentarme a trabajar y no quisiera que las horas pasaran.

Me siento feliz porque tengo la libertad que no tenía antes. Puedo ver a mis hijos todos los días, durante muchas horas y no como cuando trabajaba que solamente los veía 2 o tres horas al día. Puedo asistir a sus actividades de colegio, sin pedir permiso a nadie. Puedo decidir cuándo trabajar y desde dónde.

No ha sido un camino fácil porque se requiere de mucho valor, perseverancia, aprendizaje, autoconocimiento. No puedo negar que he sentido miedo e inseguridad pero sé que es parte del proceso de emprender algo propio.

Y también salir de mi zona de confort, no fue algo fácil. ¡Pero la vida nos tiene sorpresas! y mi empujón lo recibí cuando la empresa en donde trabajaba cerró operaciones en mi país. Yo ya tenía empezado mi proyecto pero no me animaba a lanzarlo al mundo hasta que ésto pasó. Como te dije, no es fácil pero es mejor ¡Reinventarse que morir!

 

 

foto de montsant

Montsant Aleu de www.montsantaleu.com


Soy licenciada en filología Alemana con mención Inglesa por la Universidad de Barcelona. Paralelamente obtuve el Título Superior de Clarinete en el Conservatorio de Barcelona. Posteriormente cursé el Máster en Tradumática en la Universidad Autónoma de Barcelona. Y finalmente aprobé las oposiciones de profesora de secundaria de Inglés.

He sido profesora de enseñanza secundaria durante 10 años. Desde el año 2013 que empecé la formación como coach, mi vocación se ha ido transformando debido a las necesidades que he observado tanto en los adolescentes, en el profesorado, en las familias y en la sociedad en general. Me encanta acompañar a mis clientes a reencontrar la propia excelencia y a guiarlos en su proceso de desarrollo y logro de objetivos y metas.

Actualmente me defino como coach de bienestar. Me formé en el Institut Integratiu de Barcelona con Nona Martin, y posteriormente me hice facilitadora del Método Demartini® con John Demartini.

Cómo me sentía en el trabajo anterior… Mi puesto de trabajo era de profesora de inglés en un instituto. Era funcionaria y con plaza fija. Pero sentía que yo necesitaba algo más. Me di cuenta que mis días serían siempre iguales, y que dentro del puesto de trabajo no podría promocionar. Es decir, no podía optar a más.

Por otro lado, empezó a surgir en mí, ganas de acompañar a la gente desde otro punto de vista. Me parecía que enseñar inglés era muy superficial, y, a mí, me apetecía un acompañamiento más profundo, con más oportunidad de cambiar vidas, de acompañar a expandirse uno mismo.

Llegué a este trabajo un poco por inercia. Había estudiado Filología Alemana con Mención Inglesa, y, por recomendación de mi madre, después de probar de ser traductora que no encajó conmigo, decidí apuntarme a listas para entrar en un instituto. Al cabo de un par de años, había aprobado oposiciones y tenía plaza fija.

Cómo me siento ahora…El cambio me costó. Porque me lanzaba al vacío. No tenía clientes, no nada montado. Empezaba de cero. Pero cómo me sentía con mucha energía, entusiasmo, y ganas, poco a poco fui construyendo mi empresa (y sigo, que me gusta renovarme!), además con el apoyo de mi familia, no me resultó difícil, una vez tomé la decisión.

Ser emprendedora no es fácil. Hay que cambiar el chip! Yo pasé de no tenerme que preocupar por tener clientes, a aprender a cómo llegar a los posibles clientes. He tenido que formarme en otros aspectos del emprendedor, que no conocía. Pero me encantan los retos, me encanta innovar. Me encanta el trabajo que hago. Tanto que, para mí, lo que hago no es trabajo, es mi inspiración.

 

 

foto de rub

Rub Díaz de https://rubdiaz.com/

Soy madre, emprendedora, aventurera, visionaria, amante de las redes sociales y el mundo 2.0, soy Abogada en Venezuela y en España.

Tengo más de 6 años viviendo fuera de mi país natal, donde he aprendido muchas cosas, tales como:

  • Valorar a mi familia a pesar de que estemos lejos.
  • Querer a mis amigos.
  • Vivir la vida al momento en el ahora.
  • Y enfocarme en crecer como ser humano.

 

Mi proceso de REinvención comienza cuando me mudo a España en el 2011, soy Abogada y tuve que estudiar nuevamente la carrera y homologar mi titulo. En este proceso entro a trabajar en un Despacho de Abogados en Barcelona en materia de Extranjería e Inmigración. Adquirí conocimiento sobre la materia, después de un año, aperturé mi website  https://extranjeriadospuntocero.com/ donde ahora se puede contratar abogados de diferentes partes de España y Reino Unido. Aquí se evidencia que ha cambiado mi trabajo anterior, ahora manejos varios negocios online y me encanta lo que hago este donde este.

 

Sigo Reinventan-dome día a día, donde en la actualidad llevo dos negocios más en Internet https://tobeemprendedor.com/ servicios para Emprendedores y https://rubdiaz.com/ donde ayudo a las mujeres a REinventarse profesionalmente en el Extranjero. Me apasiona el mundo de la REinvención Personal y Profesional. Ya que lo he vivido en carne propia. Es necesario mencionar todo lo que he construido en mi reinvención. Trabajo anterior en Venezuela: Asistente de Tribunal. Trabajo anterior en España: Asistente Jurídico en un Despacho de Abogados. AHORA: Mis negocios online. El éxito se consigue con trabajo y fe. Rub Díaz.

 

 

foto de nadia

Nadia de http://armonicocaos.com/


Empecé a trabajar en el sector turístico porque los idiomas se me daban bien, y tratar con gente también. Aunque no me desagradaba, ese trabajo no me llenaba, no me sentía realizada, sabía que lo que yo tenía que aportar al mundo tenía que ver con la comunicación y el contacto con personas, pero no en el sector turístico.

En una época de bajón en el que estuve deprimida, mi piel enfermó de psoriasis gotata, y en ese momento toque fondo y de algún modo acabé haciendo terapia en casa de una mujer que me habían recomendado; ella hacía Shiatsu, y aquello me ayudó. Y no solo me ayudó a mejorar mi salud y mi estado de ánimo, sino que me ayudó a descubrir pasiones que estaban dormidas en mí: el cuerpo humano, la mente, la energía y el movimiento.

Así que decidí formarme como terapeuta, mientras seguía trabajando en turismo… Con el tiempo empecé a tener mis primeros clientes de terapia, pero compaginar los dos trabajos y la reciente maternidad suponía un gran conflicto para mí. Así que un día me planté y decidí dejar mi trabajo para dedicarme a emprender y a criar a mi bebé.

Mi plan fue crear un blog, porque me encanta comunicar todo lo que aprendo, y dedicarme solo a ser terapeuta. Y aunque no es nada fácil, ahora sí me siento realizada, estoy haciendo lo que quiero, como quiero y poco a poco veo que mi esfuerzo va dando sus frutos.

¿Tienes la suerte de tener un trabajo apasionante? ¿O sufres en tu aburrido trabajo?

Foto de Shutterstock

Sin comentarios

Publicar un comentario